domingo, 5 de septiembre de 2010

Entendido de entender.


Hace tutito. Las imágenes se distorsionaron a tal punto que ya no supe donde me encontraba, aun así continué porque ¿cómo habría de detenerme? nunca quise dejar de andar.
A veces es demasiado extraño cómo las sensaciones retornan, las imágenes, los conceptos, los aromas. Un paso, dos pasos, cuatro pies, cuatro manos y un sólo corazón, me pregunto si serías tan amable de repetirme como es la vida, como debo bajar la escalera del metro, como tengo que cruzar el parque, ilusamente me lo pregunto, sabiendo que las respuestas no llegarán. De verdad es excesivamente extraño, porque no tengo la certeza de si estás pensando lo mismo, si quieres que, amablemente, te responda como cruzar el puente, como sentarte a mirar la fuente del parque, como esperar la luz verde en el semáforo. Esas ideas deberían retirarse del juego, si ya extraviaron el rumbo, pero no lo quieren entender, no asumen que quedarán atrás de las imágenes distorsionadas, que el tiempo ha traído nuevos aires (aire tibio primaveral). Me gusta el nuevo aire tibio primaveral, me gusta más allá de todo lo anterior, porque es tan libre, liberador, libertario... La lleva! No podría describirlo de otra forma. DEN FELIZ.