domingo, 29 de agosto de 2010

[...]


Un día la vida echará abajo tu puerta
rendida, acorralada, te pedirá cuentas
por este fracaso, por haberme mentido.

Y no encontrarás a un hombre que te ponga a salvo
que el hecho de estar vivo siempre exige algo.
Déjate convencer, duerme esta noche conmigo.

Que el amor se encuentra antes si se busca.
Mira qué casualidad si yo fuera tu hombre
y la duda de haberte dado luz no te deja dormir nunca.

Déjate convencer, ya habrá alguien que se haga cargo
de recoger las culpas de este pecado.
¿A dónde iré sin este abrazo?

No te puedes negar, no sea que nuestro pasado nos llegue a atrapar
esta noche está en nuestras manos decir alguna verdad
que ya, que ya mentimos a diario.

Pero anda, echa un vistazo a tu alrededor
no seas tonta, mira que no hay un alma que llevarse a la boca
que hay que repartir caricias y esta noche nos toca.

Que yo también comparto los mismos miedos
también busco una cinta para atar el tiempo
también arrastro conmigo una cadena de sueños.

Un día la vida echará abajo tu puerta
rendida, acorralada, te pedirá cuentas
por este fracaso, por haberme mentido.