jueves, 17 de junio de 2010
A las Estrellas Cobardes (si algún día se dignan a regresar)
Estrellas Cobardes,
Se escondieron esa noche que adivinaron mis pretensiones de pedirles un deseo avivado por las llamas.
Estrellas cobardes,
Desde entonces no han vuelto a aparecer, dejando a la deriva a las almas navegantes.
Estrellan cobardes,
Abandonaron mi ilusión de encontrar respuesta a los continuos fracasos de mis intenciones caóticas.
Estrellas cobardes,
Son las culpables de este incesante divagar entre pensamientos e ideas, reflexiones y sinsabores de existencias no ancladas a la realidad.
Estrellas cobardes,
Al menos tengan la compasión de regresar para guiar a los corazones de los confusos enamorados, de los ilusos enamorados, de esos perdidos enamorados...
... Que las esperan, aún, sentados en la azotea de un edificio perdido en calle Marín.