
Ya nada queda, incluso la similitud se perdió en el fondo de aquel podrido lugar. La esperanza... La última esperanza se esfumó, la miseria invade las almas de los desprotegidos fieles que recorren las calles al compás de una marcha fùnebre. Algunos distraídos en profundos recuerdos sienten que no vale la pena anhelar cosas imposibles y se auto convencen de que la maldad, la sed de venganza y la ambición mueven montañas y su destino es cometer los crìmenes más atroces... jamás vistos.